Exhalación prolongada
Ideal para: Sin retenciones y con la exhalación más larga, para cuando quieres bajar el ritmo poco a poco.
Inhala
Cómo practicar
En la exhalación prolongada, la exhalación dura más o menos el doble que la inhalación, sin retenciones de por medio. Inhala con suavidad por la nariz mientras la figura se expande y luego deja que la exhalación se estire, lenta y blanda, como si el aire saliera por sí solo en vez de empujarlo. Al exhalar, afloja la mandíbula, los hombros y las costillas, y deja que el temporizador lleve esa exhalación más larga para que no tengas que contar.
Alargar la exhalación es un recurso de toda la vida para echar el freno cuando buscas algo que calme sin exigir nada; va bien por la noche o después de un rato de tensión. Mantén también la inhalación relajada: si al terminar la exhalación larga te quedas sin aire, acórtala hasta que ambas mitades resulten cómodas. Como no hay retenciones, es un patrón suave al que volver a menudo, durante todo el tiempo que quieras.
Artículos sobre este ejercicio
Lee la guía práctica antes o después de la sesión.