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Suspiro cíclico

Buen punto de partida

Ideal para: Un reinicio rápido: dos inhalaciones suaves y una exhalación lenta, como un suspiro.

Ciclos
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Cómo practicar

El suspiro cíclico —a veces llamado suspiro fisiológico— es un patrón breve: dos inhalaciones seguidas de una exhalación larga y lenta. Inhala con suavidad por la nariz, al llegar arriba toma un pequeño segundo sorbo de aire para llenar un poco más los pulmones y luego suelta el aire despacio por la boca, como un suspiro tranquilo. Deja que la exhalación sea la parte más larga —sin prisa y hasta el final— y sigue el temporizador para que la doble inhalación se mantenga fácil.

Es un reinicio rápido y reconfortante que puedes hacer casi en cualquier parte, siempre que tengas un minuto para respirar. Investigadores de Stanford han estudiado el suspiro cíclico como una breve práctica diaria que a algunas personas puede ayudarlas a sentirse más calmadas, aunque cada cual responde a su manera. Mantén ambas inhalaciones relajadas, sin tragar aire de golpe, y haz una pausa si te mareas. Hasta un rato corto de suspiros lentos puede rebajar la tensión de un momento difícil.

Artículos sobre este ejercicio

Lee la guía práctica antes o después de la sesión.