Respiración continua
Ideal para: Un breve temporizador de respiración continua, no una sesión guiada completa.
1
Cómo practicar
La respiración continua mantiene un ritmo ininterrumpido, sin pausa entre la inhalación y la exhalación, algo más profundo y rápido de lo habitual, por la boca o la nariz. Acomódate donde puedas tumbarte o sentarte bien apoyado y deja que cada respiración enlace directamente con la siguiente mientras corre el temporizador. Mantén el movimiento suave, no forzado, y tómatelo como un breve ejercicio con temporizador que tú mismo guías, no como una sesión de respiración acompañada por un instructor.
Respirar rápido y sin pausa puede sentirse intenso y, por hiperventilación, provocar mareo, hormigueo o aturdimiento, así que ve con calma y deja las sesiones cortas. Nunca practiques al conducir, de pie ni en el agua, y detente de inmediato si te encuentras mal, ansioso o entumecido en lugar de seguir forzando. Si es la primera vez, empieza por la duración más corta y lee la nota de seguridad antes de empezar.
Artículos sobre este ejercicio
Lee la guía práctica antes o después de la sesión.