Respiración cuadrada
Ideal para: Un ritmo estable de cuatro tiempos que a algunas personas les ayuda a centrar la atención antes o después de un momento ajetreado.
Inhala
Cómo practicar
La respiración cuadrada es un ritmo sencillo de cuatro tiempos: inhala, retén, exhala y vuelve a retener, dejando que cada lado del «cuadrado» dure lo mismo. Siéntate erguido pero relajado, afloja los hombros e inhala con suavidad por la nariz mientras la figura crece. Retén sin apretar, exhala con calma por la boca si así te resulta natural y retén una vez más antes de la siguiente respiración. Deja que el temporizador en pantalla marque el ritmo: así te limitas a seguirlo en lugar de ir contando.
Mucha gente recurre a la respiración cuadrada para serenarse antes de algo exigente o para recomponerse después de un rato agitado. Empieza con conteos cortos y alárgalos solo cuando cada lado te resulte fácil; las retenciones deben seguir siendo cómodas, nunca forzadas. Si aguantar el aire te cuesta, acorta las retenciones o prueba un ritmo sin ellas, como la respiración coherente. Suelen bastar unas pocas rondas para notar cómo el ritmo se asienta y se vuelve más sereno.
Artículos sobre este ejercicio
Lee la guía práctica antes o después de la sesión.